The first 200 lines.
ROKU ORIGINALS PRESENTA
PREMIO AL MARKETING EXCEPCIONAL PIONERA EN NUEVOS NEGOCIOS
Hola, prima.
Traje regalos.
Maddie, son las 9:14 de la mañana.
Nunca es muy temprano para un helado.
Cuando llevas despierta desde las 4:00 con un bebé,
ya parece después del almuerzo.
Ay, Dios mío.
Por eso adoro que la agencia trabaje con comida.
Por favor, no digas que no.
Está bien, tú ganas.
Está riquísimo.
Sé lo que dice tu lado empresarial.
Te refieres a volar a Italia con nuestro dinero
para rescatar a una empresa en dificultades
y emprender una búsqueda inútil antes de que nos renueven el contrato.
Cielos, ¿qué dice mi lado empresarial?
¿Qué es una mala idea?
Sé que pasaste semanas en esta campaña, pero...
¿Semanas?
Mads, Luca pasó los últimos 50 años construyendo la marca Russo en EE. UU.
SALSA PARA PASTA RUSSO
Él pudo tomar su pequeño apellido y hacerlo global.
No voy a dejar que eso muera.
Además, son nuestro mayor cliente. Los necesitamos.
Sin la luz verde de Toscana,
sabes que la junta de EE. UU. Nunca aprobará un cambio de marca.
Tiene más sentido que reduzcan gastos
y rompan nuestro contrato cuando expire el mes que viene.
Por eso debo ir yo misma.
Llamaré la atención de los italianos.
¿Cómo? ¿Escribiendo en el cielo sobre Toscana?
No tendré que hacerlo.
Mi fuente me ha dicho exactamente a quién debo encontrar.
Esta es la hermana de Luca, Francesca Russo,
ahora la única heredera de la familia Russo.
Y aún es dueña de la Trattoria original en tierras de la familia toscana.
Esto es exactamente lo que le falta a la marca.
Vamos con todo con la historia del origen.
La campaña la presenta como la nueva cara de la salsa para pasta Russo.
Es el alma de la marca.
Raíces auténticas. Mujeres auténticas. Salsa auténtica.
Muy bien. Vale la pena intentarlo. Hagámoslo.
- Llegó mi auto. - Bueno.
Llámame cuando llegues. Que tengas un buen vuelo.
Ciao.
Y si por casualidad te encuentras con un italiano muy apuesto,
no pienses mucho.
Adiós, Mads.
Roberto insistió en que felicitara al chef.
Dijo que los tagliatelle speciale están magníficos.
Ah, grazie.
Es una prima donna, pero también lo es la crema de porcini.
La saca del estadio... siempre.
¿Del estadio?
¿Es otra expresión norteamericana?
Para quien dice que nunca piensa en su país,
el país se cuela mucho en la conversación.
Mira, quizá yo sea nostálgico del idioma, pero nada más.
No estoy tan segura de eso.
Para que sepas, llevo un mes entero sin decir «pan comido».
¡Vaya! Progresso.
Eres prácticamente italiano.
Qué descaro tengo que afrontar.
Sí, si el descaro te preocupara,
te habrías ido después de tu primer espresso.
Tienes razón.
Pero que conste que no voy a volver.
Ni ahora. Ni nunca.
¿Y bien?
No está bien. Todavía le falta
algo.
¡Es ella!
- Hola. - Hola.
Hola.
Chicos
¡bienvenidos a Toscana!
¡Por favor, se ve increíble!
Mira esos músicos tan pintorescos. Son adorables.
¿Verdad? Parece un sueño.
¡Ay!
¿Lo? Lo...
¿Estás bien?
Lo siento muchísimo.
¿Estás bien?
- Sí. - ¿Hablas inglés?
Menos mal. Saliste de la nada.
¿Yo? Estabas con el celular.
Cierto, digo... Chicos...
Los volveré a llamar, ¿sí?
¿Seguro que estás bien?
Voy a estar bien.
Debería irme entonces.
De veras, lo siento muchísimo. Lo siento.
Ciao. Ciao.
¿Isabella?
Hola. Soy yo, Lauren.
- Sì, l'americana. - Sí.
Benvenuta.
Estoy muy emocionada de estar aquí. Es tan rústico.
Ya estoy enamorada.
- Ven, ven. - Bueno.
- Yo la llevo. - Muchísimas gracias.
No puedo creer que esté aquí, de verdad.
Es mi primera vez en Italia.
CERRADO
Está bien.
Estoy obsesionada.
Debes tener hambre.
Sí.
¿Está es Francesca?
Sí.
Al parecer, muy precoz, aunque era una bambina.
Bambina. Me encanta.
No veo la hora de conocerla.
Quiero saber todo sobre ella.
De hecho, yo pensaba que podríamos grabarla cocinando.
¿Sucede algo?
Francesca no va a venir.
Pero cuando hablamos, dijiste que venía a menudo.
Sì, sì, está aquí, pero...
¿Cómo lo digo sin faltar el respeto?
Ella se ha vuelto inaccesible.
¿Hoy? Todo bien. Soy superflexible.
No solo hoy.
Le dije que vendrías después de nuestros mensajes
y supuse que a ella no le importaría, pero
ella no quiere saber nada de la salsa enlatada, en absoluto.
Espera, ¿qué?
Me lo dijo hoy mismo y ya estabas en tu vuelo.
Sinceramente, no esperaba que ella fuera tan terca.
Nunca había rechazado a un invitado.
Scusi, me da pena que hayas venido hasta aquí.
Quizá yo pueda ayudarte a planear otras cosas aquí.
Mira, ella es la nueva cara de la pasta marca Russo.
Te lo prometo, le encantará.
Lo dudo mucho. Nunca le interesaron las marcas.
Pero ella es la marca.
Luca y Francesca eran muy cercanos,
pero sus filosofías eran muy diferentes.
Francesca cree que la salsa debe hacerse desde cero.
Ingredientes y recetas familiares transmitidos por generaciones.
Producirla en masa en una fábrica sería ridículo.
Una burla.
Amore, por favor, no lo tomes como algo personal. No es tu culpa.
Ella no puede soportar una salsa sin alma.
¿Sin alma?
Mira, millones de norteamericanos no estarían de acuerdo contigo.
El apellido Russo casi no le importa.
La Trattoria es su verdadero amor, que mantiene viva por sentimentalismo.
Bueno. Es solo un pequeño contratiempo.
Solo tengo que idear una nueva imagen de marca.
¿Qué tan difícil puede ser? Mira dónde estoy.
¡Vaya!
Esta es la pizza más sublime que yo haya probado.
- Es la favorita de mi novia. - Tiene sentido.
Digo, la corteza, el queso, el jamón que no sabe a jamón.
Magnifico. Voy a felicitar al chef.
Por favor, hazlo.
Chef.
Por supuesto. Bueno
¿qué tal si me uno al chef unos días?
Puedo obtener la inspiración que necesito cerca de la comida,
las personas, la cultura.
Ya sabes, la Trattoria es el corazón de esta historia.
Meravigliosa, aún puedes hacer tu trabajo, solo que de otro modo.
Quizá Francesca cambie de opinión. Nunca se sabe.
Oye, Bella, yo estaba pensando que nosotros...
- Tú. - Tú.
¿Qué haces aquí?
Soy el chef.
¿Ya se conocen?
Benissimo. Está resuelto, entonces.
¿Qué está resuelto?
Resulta que él es de la costa oeste.
- Y nunca adivinarás... - ¿Nunca adivinaré qué?
Él también es el jefe de cocina.
Por lo que vi, era bastante lindo.
No lo había notado.
Bueno, seguro que se fijó en ti.
Incluso con jet lag, eres encantadora.
Hablando de encanto...
Tienes que ver este lugar.
Es literalmente como de película.
Si abres ese clóset y hallas pantuflas a juego con la bata...
Las llevas puestas, me voy a volver loca.
Y además, huele a flores frescas por todas partes.
Ya sabes cuánto me encanta hacer números, pero
tengo que admitir que estás viviendo un sueño.
Sí, pero ahora que Francesca me ha ignorado por completo,
tengo que rediseñar toda una campaña nueva.
Oye, al menos el chef aceptó ayudar.
Tal vez.
Tengo que probar que soy algo más que otra turista
que desentona por completo.
¿Y cómo lo vas a lograr?
Volviéndome más italiano, por supuesto.
Aquí todos andan bien vestidos.
Y las mujeres son muy glamurosas.
No comments yet. Be the first to leave one.