The first 200 lines.
Todos estos años de condena que hemos venido padeciendo han producido
una reflexión profunda y sosegada que queremos traducir
en los siguientes aspectos: que la violencia no debe ser nunca
el medio de dirimir controversias de ningún tipo,
que rechazamos cualquier clase de acción que no sea pacífica
y utilizando los cauces que la sociedad
y el Estado de Derecho nos proporcionan.
Que como consecuencia de lo anterior, quiero pedir disculpas sinceras,
plenas y absolutas por los hechos por los que fuimos condenadas.
Asesinada a tiros en plena calle
la presidenta de la Diputación de León.
Tres tiros han acabado con la vida de Isabel Carrasco.
Ha sido asesinada esta tarde en esa pasarela.
La policía ha confirmado la detención de dos mujeres, madre e hija.
Montserrat confiesa que ha cometido el crimen movida por el odio.
Triana negó en todo momento su implicación en el homicidio.
Sé qué cosas no se pueden hacer, y no.
Pero ¿qué era, ella o mi hija?
Dígame, ¿está usted arrepentida por lo que ha hecho?
No.
Me llamo Montserrat González y estoy condenada a 22 años
por la muerte de Isabel Carrasco.
Me llamo Montserrat Triana Martínez González
y cumplo condena como cooperadora necesaria
por el asesinato de Isabel Carrasco en León.
Aquí se reflexiona mucho y muy profundamente, y espero
que no se repitan nunca más cosas así.
Triana, ¿tú eres creyente?
Sí, soy creyente.
Tu madre dijo en una ocasión: "A mí Dios ya me ha perdonado".
¿Tú consideras que a ti Dios ya te ha perdonado?
No recuerdo que mi madre haya dicho eso.
Yo creo que Dios es amor.
Dios perdona a todos.
La noticia que nos acaba de llegar, escalofriante, es que la presidenta
del PP de León ha sido asesinada a tiros.
Hace unos minutos tan solo.
Allí, en pleno centro de León.
Ahora mismo el cadáver se encuentra arriba de una pasarela y la policía
ha acordonado la zona impidiendo el paso a toda la gente
que se encuentra próxima a ella.
Me llamó el jefe del servicio y me comentó que habían disparado
sobre una mujer en la pasarela del Bernesga.
Y entonces, inmediatamente bajé con una pequeña ciclomotor
que tenía y fui de los primeros en llegar al lugar del crimen.
Ya llegado al lugar de los hechos, veías ese nerviosismo.
Estábamos ante un homicidio.
de, quizás, el político más conocido de la provincia de León.
Somos un partido fuerte. Somos un partido trabajador.
La figura de Isabel Carrasco era una figura controvertida en León,
y entonces, se produjo ese desconocimiento
sobre la posible autoría de la muerte.
Se crea una especie de confusión.
Dentro de los proyectiles que causan la muerte hay dos, principalmente:
el proyectil que entra a través de la espalda rompe la vértebra D11,
hace un trayecto ligeramente ascendente,
alcanza el corazón, perforando aurícula derecha
y llegando al ventrículo derecho;
y el proyectil que nosotros llamamos la herida número 1,
el que le alcanza en la cabeza. Ese ya causa unos daños encefálicos
muy graves que causan la muerte de manera inmediata.
Si hubiera que encargarle a un sicario
acabar con la vida de alguien, más o menos ese sería el modus operandi.
Estaba todavía el cadáver en la pasarela cuando me llaman
los agentes de la policía local.
Me dicen: "Jefe, tenemos en el coche detenidas a las dos mujeres
que han asesinado a Isabel Carrasco".
Y me dicen: "Son la mujer y la hija del comisario de Astorga".
La verdad es que me resultó absolutamente sorprendente.
Es de estas situaciones, son trabajos que piensas:
"Han detenido a las personas equivocadas".
¿Ha sido un sicario? No.
¿Ha sido alguien marginal, alguien que está en busca y captura?
No, tampoco.
Ha sido una ama de casa apoyada por su hija.
Nueva sorpresa en el caso del asesinato de Isabel Carrasco.
Fue a medianoche cuando Montserrat González confesó el crimen
a los policías que la interrogaban. Pero aseguró haberlo
cometido en solitario.
Montserrat González, la asesina confesa,
intentó exculpar a su hija Triana durante la declaración judicial.
Yo conocía a la familia y, claro, como todo el mundo, pese a mi
profesión, quedé en shock.
Luego, cuando ya empiezas a analizar a nivel profesional el crimen,
empiezo a hacerme preguntas.
¿Es cierto lo que dicen y Triana no ha participado en el crimen?
¿O miente Montserrat para cargar sobre sus hombros todas las culpas?
Y otra duda muy importante, ¿no?
¿Qué relación existe entre una madre y una hija para cometer
juntas un asesinato así?
Todo es difícil en la cárcel. Es muy difícil.
Y para nosotras, siendo la mujer y la hija
de un policía, más difícil todavía.
Porque nos recuerdan y nos miran así.
Y no es el gremio más querido de la sociedad en la cárcel.
Es muy tenso.
No sé cómo salgo adelante.
Si me lo paro a pensar...
Porque cada día es imposiblemente difícil.
Las personas que me quieren son quienes
a mí me ayudan para continuar.
Quienes me quieren que están aquí, como mi madre.
Quienes me quieren que están fuera esperándome, ¿sabes?
Esa es mi energía.
Solo así lo puedo explicar, porque no sé cómo resisto.
La verdad es que Triana es estupenda,
porque es que es una hija, bueno, buenísima.
A mi madre la definiría como...
la mejor madre.
Una súper madre, una madre, una pasada.
Comienza el juicio por el asesinato de la diputada del Partido Popular
de León, Isabel Carrasco.
La expectación es máxima en la Audiencia Provincial de León,
situada a menos de 100 metros de la Diputación
que presidía la víctima, Isabel Carrasco.
Hay 40 medios de comunicación acreditados y un total de 160
periodistas y técnicos para cubrir el juicio.
¡Asesina!
¡Perra! ¡Asesina!
En el juicio por el asesinato de Isabel Carrasco,
hoy ha sido el turno de los testigos.
El primero en declarar ha sido Pedro Mielgo,
el policía jubilado que presenció el crimen.
Usted es policía nacional en segunda actividad, ¿no?
Sí, en ese momento era policía nacional en segunda actividad.
¿Seguía a carteristas, a trileros?
¿Estaba entrenado para hacer seguimientos?
Bueno, se aprende algo.
Pedro Miego fue el testigo ideal.
Si no es por él, nadie hubiera coincidido ni hubiera
acertado en que esas dos personas, Montserrat y Triana, habían sido
las que habían planificado ese asesinato a Isabel.
Cuente usted lo que pasó el día 12 de mayo, de dónde venía, a dónde iba.
Bueno, mi mujer y yo nos encontrábamos cruzando la pasarela
que va desde el Paseo de Salamanca al Paseo Condesa.
Vimos que venían dos señoras.
Mi mujer reconoció a la primera que iba y dijo: "Mira,
la rubia esa tiene que ser algo importante
porque la he visto yo salir en televisión".
Y a 2 metros más atrás, más o menos, iba otra señora.
Mi mujer me comentó: "Esta tiene que ser la escolta".
Y seguimos andando unos 15
o 20 pasos, más o menos, y a esa altura
sonó un ruido, como un petardo.
Y entonces, nosotros nos volvimos.
Y la persona que iba detrás de la rubia le pegó tres tiros.
Pero me llamó mucho la atención el último tiro, que me quedé
que no me lo podía creer. Que de tan cerca que le dio
salió humo, y la persona que estaba en el suelo, rebotó su cabeza.
Mi mujer se asustó un poquillo cuando vio que venía,
y yo la agarré del brazo.
Le dije: "La voy a seguir".
Y le dije: "Haz lo que tengas que hacer, que yo me quedo
aquí y llamo al 112".
Entonces yo la seguí y ella siguió andando
hasta llegar a lo que es enfrente de la plaza Colón.
Cuando entré en la Plaza Colón, ya no la vi.
Montserrat empezó a alegar que no era ella, que esa persona estaba loca
y que ella era la mujer de un comisario
de Astorga, con lo que conlleva: una persona bien vestida,
un coche, en ese momento, de alta gama.
Pues parecía que no tenía ese perfil de haber asesinado
a Isabel en la pasarela.
Se registra el maletero y aparecen unas gafas, un chaquetón y un fular.
Ella se ha quitado la ropa y la ha puesto en el maletero.
Los policías están convencidos de que es cierto todo aquello
que ha dicho Pedro Mielgo.
Cuando llega Triana, dice a los policías locales
que viene de una pastelería.
Uno de ellos se acerca para comprobar que está cerrada,
y comprueba que está mintiendo.
Y entonces, proceden a la detención de las mujeres.
¿Tú tenías planificado que fuera ese día en concreto?
Se dieron las circunstancias. Porque yo salí ese día porque Triana
se fue a hacer las compras, porque era mi cumpleaños el día 19,
y entonces, salió.
Y yo me fui a dar una vuelta, y la vi.
Entonces, fue, no sé, casualidad de que la vi por ahí.
¿Tú habías salido con el arma en el bolso más veces?
Sí, alguna vez.
Sé que no tenía que haberlo hecho, además a esa hora,
porque es que ni lo pensaba, es que no pensaba hacerlo.
Pero fue, no sé, fue...
Fue como un impulso, algo que me...
Que no sé...
¿Tienes el recuerdo de aquel momento?
Es que no quiero pensar ya, no quiero pensar.
De las cosas malas, mejor olvidarse.
De lo malo.
En el juicio por el asesinato de Isabel Carrasco se sientan hoy
las mujeres a las que podrían castigar
con hasta 23 años de prisión.
Por favor, la acusada, doña Montserrat Ascensión González,
- ¿va usted a declarar? - Voy a declarar a mi abogado.
- ¿Solo a su abogado? - Solo a mi abogado.
La estrategia de defensa era, lógicamente,
que quien había disparado asumiera
su responsabilidad, que era indiscutible.
Pero lo de Triana no estaba tan claro.
Cuando ve usted a Isabel, díganos, por favor, ¿dónde está?
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