The first 191 lines.
Tú puedes. Sigue, sigue, sigue. Respira.
No me cierres las piernas. No las cierres.
Venga. Un poquito.
- -
- Vamos. - Abierta.
- - Acerca la lámpara.
Ey, Romina, no se le olvide que acá va de última.
Ay, como lo vi tan dormidito.
¡Ja! ¿Usted no sabía que las centauros mujeres no existen?
Tato, ¿y sabe que si hay un hombre de cada cosa
es porque una hembra lo parió? ¿O no?
¡Ja! ¿Sabe qué le falta a usted para ser una centauro?
Volar, porque con lo lenta que es…
Venga, Tato. En vez de tratar de desconcentrarme,
concéntrese en lo suyo más bien.
¡Porque mi Morocha y yo vamos con toda!
Vamos a ver si supera este tiempo.
Pues vamos a ver si no se cae.
- - ¡No!
- ¡Qué golpe! Vamos a ayudar. - No, espere.
¡Apártense, córranse!
¿A ese man cómo no le pasó nada?
Berraco ese pelado porque se paró como si nada.
¡Vamos, Romina!
- Vamos a ver quién ganó la carrera. - Hágale pues.
¡Romina Páez es la ganadora del campeonato nacional de downhill !
Laurita, le está quedando muy bonito, de verdad.
Si usted, Rubén, lo dice, yo le creo.
No, créame que sí.
Ay, Rubén, espere, espere. Yo le tenía un regalito.
Trufas recién hechas.
- ¡Guau! -
- ¿Cómo le salió la glicemia? - Bien.
Bien, 95 en ayunas.
- Sí. - Yo veré.
Sí. Oui .
- Usted es mi catador oficial, Rubén. - Claro.
- Que no se le olvide. -
Hola, Diego.
Ay, se cortó el pelo. Le luce mucho.
Hola, Moni. ¿Cómo va?
Jorge, qué bueno volverlo a ver por aquí.
- Hola, Luzma. - Señorita, ¿cómo está? Su juguito.
- ¿Por qué es tan hermosa? Gracias. - Con mucho gusto.
- Déjemelo en la cocina. Ya vengo. - Bueno.
¿Tu nombre?
Romina Páez.
Qué sorpresa tan agradable ver que una chica ganó este campeonato.
¿Y como por qué o qué?
Porque creo que es de valientes practicar un deporte de alto riesgo como este.
¿Usted sabe qué sí es de alto riesgo?
Vivir en este barrio. Eso sí es para valientes.
¿Y por qué lo dice?
Porque este barrio está lleno de usureros, de prestamistas,
de gota a gotas, y esos manes tienen jodido a este barrio.
¿Y qué hace la policía? Andar mal parqueado y ya.
Ojalá le metieran la ficha y le metieran toda la seguridad al barrio,
pero pues como complicado.
Gracias, Romina. Felicidades.
¿Qué tal esta peladita la bienvenida que le da a la policía?
Ahora sí me interesa conocerla, ¿oyó, curso?
Aparte de linda, también es valiente y berraca.
Eso fue un flechazo al primer pedalazo.
- No, ¿sabe qué me intriga? - ¿Qué?
Ese tema de la usura.
- Felicidades, Rominita. - ¿Qué tal? ¿Vieron cómo me caí?
¡Ey, mi Rominita, felicitaciones!
¡Un aplauso, por favor, para la campeona nacional!
¡Ey, campeona nacional del downhill , señores! ¡Orgullo de La Mirla!
¡Orgullo de La Mirla!
- - ¡Hermosa, mi amor!
Hola, pa.
Hola, Laura, cariño. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Qué ha pasado? Cuéntame.
Bien.
Andaba con Rubén en la repostería viendo cómo está quedando el local.
Y, para responder tu pregunta, está quedando divino.
Espera, cariño. Te dejo con tu mamá, ¿vale?
- Me alegro que todo esté bien. - Hola, mi amor.
Ay, qué alegría verte. ¿Cómo estás? Ay, quiero espicharte.
Mami, ¿me explicas?
¿Mi papá para qué me llama si nunca tiene tiempo para hablar?
- Ay, amor, ya tú sabes cómo es él. - Sí.
- Puro trabajo. - Sí.
Pero, ven, no te mortifiques, mi amor.
Esa es su manera de demostrarnos que nos quiere.
A mí me hace lo mismo. Pero no le des tan duro.
Vale, no pasa nada.
Todo lo que hace lo hace porque te quiere.
Igual tú sabes que lo que yo quiero que él me dé es tiempo.
Pero no pasa nada. Yo no haré un problema de esto.
Me parece genial.
Pero cuéntame. ¿Cómo va lo del local? ¿Ya le tienes nombre?
No,
pero estamos muy cerquita.
Es más, estaba pensando
que de pronto podría celebrar mi cumpleaños en el local
y quería preguntarte si tú crees que alcanzan a llegar para esas fechas.
Eh, pues, mi amor, precisamente de eso te queríamos hablar.
Es que a tu papá le salieron un par de cosas
que tiene que resolver y nos tocó prolongar el regreso.
Lo siento.
Pero… Ay, no te pongas así. Mírale el lado bueno, mi amor.
Te vas a quedar sola en la casa.
La casa solo para ti.
Oye, espera. Una cosa superimportante, cariño.
Tenemos una sorpresa para ti que te va a encantar.
Mjm.
Tienes que estar en la oficina de Roberto como en tres horitas, ¿vale?
¿Cómo así?
Bueno, un besito.
Disculpa que me entró otra llamada.
Besos, mi amor. Cuídate mucho. ¡Mua!
Bye. Te amo, ma.
¿Y ese beso qué fue?
- Estaba celebrando su victoria. - Ay, no te pongas con esas bobadas, Leo.
Ya, venga. No se ponga así, Romi. Todo bien.
Leo, no más.
No más.
Nosotros terminamos hace mucho tiempo.
Yo sé.
Yo sé, Romi, que usted y yo terminamos, pero usted y yo nos seguimos queriendo.
No me lo niegue, amor, que lo puedo ver en sus ojos.
Usted tiene muy claro por qué se acabaron las cosas.
¿Cuántas veces le tengo que explicar que yo no escogí la familia que me tocó?
Tiene toda la razón, Leo.
Uno no escoge la familia que le tocó, pero usted sí escogió
meterse en ese negocio tan chimbo que tienen sus hermanos.
¿Sabe quién tiene la culpa?
La gente de este barrio,
porque este negocio sin ellos no existiría.
Esto es una transacción.
Ellos necesitan plata. Nosotros se la damos. Eso es todo.
La gente sale feliz, con los bolsillos llenos de plata.
Deje de verdad de ser tan descarado.
¿Vio cómo queda de jodida la gente cuando debe pagar
los intereses que les cobran?
¿Vio lo que su hermano hace cuando no tienen cómo pagar a tiempo?
- ¿O le cuento? - Me voy a abrir de esta mierda.
Me voy a abrir del barrio, de mis hermanos, de mi familia,
de todo este mierdero, Romi.
Porque la quiero recuperar.
Y lo voy a hacer por usted.
Leo, qué chimba que quiera cambiar.
A lo bien.
Y se lo celebro mucho.
Pero si va a cambiar, cambie por usted.
No por mí.
Listo.
Voy a cambiar por los dos entonces.
Uy, Laurita, ¿y esa cara de tristeza?
- ¿Quién le dijo que yo estaba triste? - ¡Ay!
Supe que peleó con el noviecito.
Ah.
Que no se note, Rubén, que le cae como mal Santiago.
No, lo que pasa es que a usted la conozco desde que era así de grande.
¿No se acuerda?
Pero bueno, lo que pasa es que el tiempo vuela, ¿no?
Mmm.
Yo a veces siento que es al contrario, Rubén.
Yo siento que a veces el tiempo pasa lento cuando uno está aburrido.
Niña, ¿usted de qué se queja?
Debería estar agradecida que es una mujer privilegiada.
Rubén, no empecemos con el regaño, por favor.
No, es que no es regaño. Quisiera que entendiera
que, ahora que usted es adulta, puede hacer cosas que antes no podía.
- Como sacar adelante mi repostería. - Por ejemplo.
O irse a estudiar a París, como siempre ha soñado.
Ma, ¡vea pues! ¡Otro para la colección!
Ay, y no se imagina la caída tan berraca que me pegué.
Ja. El pique que me pegué al final.
Ma, me hubiera visto. Yo salí volando.
Casi me caigo pues, pero ahí…
¿Y usted qué hace aquí?
¿Entonces qué, peladita, bien o no?
Por ahí un pajarito nos contó que ganó la competencia y vinimos a felicitarla.
¡Venga! Sí se pudo, sí se pudo.
Felicitaciones ni chimba, Marlon. Se abren pues.
Bajándole al tonito y no sea grosera, que vinimos fue a felicitarla.
Relájese, pelada, que vinimos a hablar.
Me enteré lo que le dijo a la periodista.
Yo tengo muchos pajaritos en mi barrio, peladita.
Pues, peladito, lo que yo le dije a la periodista no es secreto para nadie.
Y entérese de una vez que este también es mi barrio.
- Romina, hija. - No, ¿Romina qué, ma? No, señora.
Lo que le dije a esa periodista se lo sostengo en la cara a estos manes .
Ustedes son una plaga que tienen jodido al barrio.
- Pena es lo que les debería dar. -
Qué lástima que le caigamos tan mal y que piense eso de nosotros,
porque lo mismo no pensó su mamá cuando me pidió prestado plata, ¿no?
Ya está siendo hora de que me pague, ¿no?
¿Cuánto es?
No comments yet. Be the first to leave one.