The first 119 lines.
El ejército de Tus ha sido derrotado por los nómadas.
Fueron aniquilados y ahora será imposible impedirles entrar a la ciudad.
Habrá saqueos cuando lleguen.
Escondamos la comida y objetos de valor mientras podamos.
Aquí no cabe mucho.
Yo me iré a las montañas con mis hijos.
Sí, bien pensado.
Fatima, tú escóndete con Sitara en el sótano.
Vendré a buscarlas dentro de tres días.
Sitara, cuida bien a Fatima.
Sí, yo la protegeré.
Nos vemos, mi señora y Sitara.
Hasta pronto.
Esto me recuerda cuando era niña.
Solíamos refugiarnos así a menudo.
Vamos, deberías estar más preocupada.
Mi señora, coma unos dátiles.
Gracias, Sitara.
Estar aquí dentro se siente como si el tiempo se hubiera detenido.
La luz del exterior que se ve desde aquí ha oscurecido y aclarado tres veces.
El tío y los demás vendrán a buscarnos muy pronto.
Y aunque tardaran en llegar,
gracias a la señora Anis y las demás tenemos comida de sobra
y los libros importantes están a salvo.
Tienes razón.
Gracias, Sitara. Es muy reconfortante que estés aquí.
Yo no he hecho nada.
Bueno…
A todo esto, mi señora,
¿los nómadas leerán a Euclides y libros así?
No lo sé,
pero no puedo arriesgarme a perder ninguno de ellos.
Son los manuscritos que mi esposo coleccionó en vida.
Es verdad.
Oye, Sitara.
¿Te gusta Muhammad?
Sí… lo admiro mucho…
Dudo que haya mucha gente tan inteligente como él…
Se parece mucho a su padre.
Ese chico nunca logró habituarse a la teología conservadora.
A partir de ahora, mientras más avance por su propio camino,
más conflictos deberá superar.
Y cuando eso pase, la única que podrá acercarse a su corazón
serás tú, Sitara.
Quiero que estés a su lado y lo sirvas…
como un ser humano.
Sí, mi señora.
Es mi hermano y los demás. Al fin podremos salir.
Sí.
Vaya…
Jaadugar
Episodio 2 Las rosas que florecen en safar
Gracias, Sitara.
No fue nada.
Quítate tú.
Sitara, no te resistas.
Sí, mi señora…
¡Su Alteza, lo encontré!
Es este.
Ya veo.
Conque este es "Elementos" de Euclides…
No, ese libro no…
¿Estás seguro?
Sí, Su Alteza…
Bien, valió la pena venir hasta aquí.
¿Qué hacemos con los demás libros?
No los necesito. Haz lo que quieras.
Sí, Su Alteza.
¡Al ladrón y a la ladrona,
córtenles la mano en compensación por su delito!
-¡Sitara! -¡Eso no es tuyo!
-¡Por favor, devuélvenoslo! -¿Qué está diciendo?
Pues…
Que devuelva el libro que robó…
¿Me calumnia llamándome ladrón?
Pues se equivoca.
¡Todo lo que hay en esta tierra,
así como el sol que la ilumina, pertenece a mi padre, Gengis Kan!
"No soy un ladrón. Todo lo que hay en esta tierra…
-Habla nuestro idioma. -pertenece a mi padre, Gengis Kan".
Eso dijo.
Muchachita, veo que tienes muchas agallas.
Qué insolente.
Las criaturas débiles como tú solo tienen permitido sentir una cosa.
Miedo.
¡No!
Mi señora…
No toques…
a mi…
querida hija.
Mi señora…
¡Mi señora, mi señora!
Es Sitara.
Estás viva.
¿No estás herida?
Señora Anis… yo…
yo… prometí que protegería a la señora…
Lo prometí, pero…
Nuestra señora está…
Comprendo.
A nosotras nos capturaron camino a la montaña.
Después, nos separaron en varios grupos.
Mujeres, niños y artesanos.
A los demás hombres y a los ancianos se los llevaron a otra parte.
No hemos vuelto a ver al tío.
Además…
Mikhail…
¡Mikhail!
No puede ser…
Señora Zumurrud…
¡De pie!
¡Andando!
Por favor, deja de llorar. Sé bueno, ¿sí?
Señora Zumurrud,
¿puede levantarse?
¿Estás bien?
Ese hombre es el ferretero que nos arregló la cubeta hace años.
Debo darme prisa y encontrar al tío y los demás.
Hasan… ¡Hasan!
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