The first 200 lines.
Nunca llegamos a comprender este mundo.
Solo llegamos a vislumbrar que hay peligros.
Y que hay secretos.
Algunos secretos conllevan liberación,...
...redención.
Pero otros están mejor enterrados en las profundidades de la Tierra...
...para que nunca sean descubiertos.
El Señor dijo:...
"Ante vosotros, pongo la vida y la muerte".
La decisión es nuestra.
¿Seguir la palabra de Dios...
...o hacer un pacto con el diablo?
Es una dicha estar en casa, Alteza.
Yo no lo llamaría así.
Suerte, amigo.
Emperador Leopoldo de Hungría,...
...Archiduque de Austria y líder del Sacro Imperio Romano.
Beso la mano del vencedor...
...y ofrezco la humilde súplica de mi pueblo y de mi corona.
El rey acepta vuestros deseos con respeto.
Bienvenido a Versalles.
No puedo evitar preguntar por qué me habéis invitado a mí...
...y no a Guillermo de Orange.
Tengo la impresión de que vos y yo nos entenderemos bien.
Majestad.
Vuestra hermana soportó sus últimas días con gran fortaleza.
Acepta nuestras condolencias por la muerte de vuestra esposa.
Sois muy amable.
Espero igual generosidad con los términos del tratado.
Hay mucho que discutir.
Has enorgullecido a Francia.
Lo mismo que a mí, hermano.
Veo que habéis estado ocupado. -La verdad es que sí. Y...
...tengo una sorpresa que darte.
Construí este palacio como símbolo de imaginación...
...y logro de la humanidad.
Pero eso no era suficiente. Todo el mundo necesita un corazón.
Toda corona debe tener su joya.
Versalles necesitaba un diamante tan brillante...
...que se podría pensar que lo formó el creador del sol,...
...la luna y las estrellas.
Un ejemplo para el mundo...
...que refleje el poder y la gloria...
...del propio Dios.
La Galería de los Espejos, ya finalizada.
Voilà.
Lánzalos.
Tienes buena mano esta mañana.
Por fin, ya era hora.
Vamos, ven aquí.
¿Es él? -Pensaba que nunca volvería a verte.
Bastien.
Sigues igual de feo.
Me alegra verte de una pieza, jefe.
¿Jeanne os ha cuidado en mi ausencia?
Tu hermana sabe usar el látigo muy bien.
Solo cuando holgazanean, que suele ser casi siempre.
¿Cómo fue?
Se acabó.
Es cuanto hay que decir.
Venga, quítate ese uniforme rápidamente.
Tenemos trabajo que hacer.
¡Vamos, chicos, moveos!
Los criados han de estar limpios y frescos como el lino.
El vino a la temperatura perfecta y las copas nunca vacías.
Y estas flores están...
...flácidas. Quiero solo capullos rebosantes de vigor.
El rey ha decretado que este acontecimiento...
...represente la cumbre del éxito de Francia.
Y yo no deseo decepcionarle. Ve.
Dime...
...cuánto me has echado de menos.
He estado algo ocupado alineando tropas,...
...defendiendo el Imperio y eludiendo la muerte.
Yo también he estado ocupado.
Tantos festejos resultan agotadores, ¿no?
Ya sé que querrás contarme tus hazañas en el campo de batalla.
Pero tenemos una pequeña sorpresa para ti.
Saluda al pequeño Felipe. Podría ser el futuro rey de Francia.
Un tigre luchador como su padre.
Hazle callar.
Es que no lo has cogido bien. Tienes que sujetarle la cabeza.
Tiene hambre. Y anatómicamente no le vales.
Tendrías que haber visto el nacimiento. Una carnicería.
Bueno,...
...ya estás aquí.
El héroe ha vuelto.
Es de lo más oportuno siempre, Bontemps.
Es un talento natural, señor.
Requieren vuestra presencia inmediatamente.
Si acabo de llegar.
La de vos no, Alteza. La del Chevalier de Lorraine.
Debe iniciar los festejos.
No habrá paz, dijo el Señor, para los malvados.
¿Cuánto falta, tío?
Estoy deseando ir a la fiesta. Quiero bailar.
Paciencia, niña. Representas a tu país y a tu familia.
Para obtener un marido eminente, guardarás silencio.
Y nada de vino.
Creía que este palacio era divertido.
Para los franceses, tal vez.
Está por ver cómo se consigue entretener a un austriaco.
Luis me parece muy generoso.
Luis nunca es lo que parece.
Encontrará una forma de hacérnoslo pagar de algún modo.
Ya.
El destino es todo vuestro,...
...si decidís abrazarlo.
Vuestro pueblo os espera.
¿Quién podría no quedar impresionado, mi rey?
Está acabado.
¿Se está acostando con la reina de hielo o no?
Lo dudo mucho, pero son como uña y carne.
Algunas mujeres no están hechas para el fornicio, al parecer.
Hoy es un día especial para Francia.
Aunque hayamos vencido en la batalla,...
...saludamos al Emperador Leopoldo no como a un antiguo enemigo,...
...sino como a un nuevo amigo.
No le he invitado para debatir las sanciones,...
...sino para discutir la creación de un mundo...
...donde nuestros imperios coexistan.
Una alianza que pueda beneficiar a todos.
Con ese fin, le damos la bienvenida a Versalles,...
...el corazón latiente de Francia.
Nadie pensaría que este país está en quiebra con este esplendor.
Este es también el momento de dar gracias a Dios sobre todo.
Sin Su mano, ahora no tendríamos paz.
Y a mi hermano,...
...cuya fortaleza y valor nos han dado una gloriosa victoria.
Que disfrutéis.
Disculpa.
Esto ha de ser duro para ti, imagino.
No, estoy bien.
Sé sobrevivir.
Deberíamos vernos mucho más. Hace mucho que no conversamos.
Estás muy ocupada, evidentemente.
Es una pena. Solíamos ser tan amigas.
Pero hay cosas que se interponen.
¿Cómo está el rey últimamente?
Creo que se conoce mucho mejor que antes.
Puede ser un hombre difícil de satisfacer.
Nosotros nos entendemos.
Tenemos una gran conexión.
No te veo mucho a su lado en público.
Sé cuál es mi sitio.
Yo no soy la reina.
Ni tampoco una ramera que peque impunemente.
Majestad imperial. -Majestad.
Estaba deseando volver a verte.
Has tenido que perder la guerra para que eso fuera posible.
Sigues siendo bonita, María Teresa.
Soy más vieja.
Nadie escapa al tiempo.
Pero con el paso de los años,...
...uno aprecia mejor las cosas buenas de la vida.
La vida aquí consiste en buscar el placer para todos,...
...menos para la reina.
Me gustaría mucho poder estar contigo.
Creo que eso no sería prudente.
Suzanne. -¿Sí, señora?
No era mi interés asustarte. Solo preguntarte algo.
He oído que trabajaste en el chateau de Villarceaux.
Sí. -¿Sí?
Bueno, ¿puedes recordar...
...a alguno de los invitados que se hospedaban allí?
¿Madame de Maintenon, por ejemplo?
Dicen que para averiguar lo que pasa tras las puertas cerradas...
...no hay más que preguntar a la criada.
Tu victoria me ha dado mucho honor.
Son mis soldados los que lo han hecho.
Esa modestia es propia de ti, hermano.
He aprendido mucho.
Por eso te quiero a mi lado en el gobierno.
Eso va contra el protocolo. -Un protocolo que yo he dictado.
Ya no soy ningún niño al que complacer.
Y yo no hago gestos vacíos. -No seré tu perrito faldero.
Además, Versalles ya está terminado y la guerra, ganada.
¿Qué más podría pedir cualquier hombre?
Podéis descansar, Sire.
Disfrutad de vuestro éxito.
Pero todavía no he acabado.
¿Sire?
Convoca al consejo.
Se reunirá a primera hora, como está previsto.
Ahora.
Es hora de escribir el siguiente capítulo de nuestro imperio.
Permanecer quietos es morir. No podemos esperar.
Sentaos.
Debemos aprovechar el tiempo para abrazar nuestro destino...
...y construir nuestro futuro.
Nuestras prioridades deben ser dobles.
Proteger nuestro estado del enemigo extranjero.
Y consolidar nuestros territorios de ultramar al mismo tiempo.
Emplearé a Vauban para que nuestras fronteras sean impecables.
Y a De Villiers para que construya...
...una valerosa flota para las Américas.
Una admirable ambición, Sire.
Que podríais costear con lo obtenido del Emperador Leopoldo...
...como condición del tratado.
La guerra es una cuestión de territorio, no de monedas.
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